La Carcajada
400 km de nada, 400 km de soledad.
No me preocupaba el dolor de cabeza ni la vista cansada, tampoco los ruidos en la lejanía. Sentado frente al radio le daba manija al dial sin obtener ninguna frecuencia activa, sólo se escuchaba estática. Recorrí la banda varias veces hasta que hastiado abandoné la tarea y me dirigí al antiguo ropera de la oficina; cargué la recortada con dos cartuchos del 16 y me senté frente a la puerta a esperar.
Ni el cansancio, ni el pesar de mi alma me afligían, sentía que las cartas ya estaban tiradas y sólo restaba esperar. Ahora toda mi atención estaba enfocada en la deforme carcajada, detrás de la puerta. Ningún alma a menos de 400 km de distancia, sólo la risotada y yo esperando que algo al fin abriese la puerta.
Una carcajada en medio de la nada sí que debe sacar de quicio.
ResponderSuprimirUn abrazo
terror psicológico... me encanta
ResponderSuprimirhttp://monsruon.blogspot.com